Rinoplastia

Rinoplastia Rosario

También conocida como operación de nariz, la rinoplastia es una de las intervenciones más comunes en lo que refiere a cirugías estéticas. Se trata de un procedimiento que busca modificar las proporciones o la forma de la nariz, siempre bajo la premisa de aportar a la armonía del rostro.

Dependiendo de las particularidades de cada caso, una rinoplastia puede tener como objetivo tanto una reducción como un aumento en el tamaño de la nariz, así como lograr cambios en la punta, en la abertura de los orificios e incluso en el ángulo que se presenta en relación al labio superior.

Aunque es requerida especialmente por personas menores de 30 años que se encuentran incómodas con sus rasgos nasales, la rinoplastia no se limita a atender razones estéticas sino también funcionales. Tanto la forma como el tamaño de una nariz pueden ser motivo de no pocos inconvenientes relacionados nada menos que con la respiración, en hombres y mujeres de todas las edades.

A excepción de casos puntuales que por algún motivo hagan necesaria una intervención externa, la cirugía de nariz se realiza por el interior de la misma, a través de los orificios. Esto garantiza que las pequeñas cicatrices resultantes de las incisiones sean por completo invisibles de modo permanente.

Si bien se trata de un procedimiento con alto grado de demanda, la rinoplastia nunca deja de ser un desafío para el cirujano. Cada consulta es para el profesional actuante una nariz y un rostro diferentes a todos los que atendió en ocasiones anteriores; es por eso que a la hora de brindar soluciones deberá apelar no sólo a sus conocimientos científicos y técnicos, sino además a una suerte de instinto artístico que lleve a un resultado tan armonioso como natural.

Una operación estética de nariz suele demorar no más de una hora en quirófano. Por lo general se realiza bajo régimen ambulatorio, o sea sin internación previa o posterior. Con el propósito de mantener una respiración regular y controlada en todo momento, es usual que se utilice anestesia general de corta duración. Sólo en casos de mínima complejidad se emplea sedación local.

Las 24 horas que siguen a una rinoplastia pueden implicar ciertas molestias de baja intensidad e inflamación de la zona nasal y el rostro. Con el objetivo de atenuar el impacto de estos efectos, se recetan calmantes y anti inflamatorios. De cualquier modo, se trata de un postoperatorio que no presenta demasiadas dificultades y mucho menos dolores.

Sí se deben tener en cuenta ciertas recomendaciones, como evitar sonarse la nariz durante unas dos semanas para no obstaculizar la recuperación de los tejidos. Salvo que medien circunstancias excepcionales, el paciente puede retornar a su rutina dos o tres días después de la intervención, con la sola precaución de evitar esfuerzos físicos excesivos.

Si bien pueden apreciarse de modo inmediato, los resultados definitivos de una rinoplastia se observan transcurridos dos o tres meses después de la operación, cuando ya ha desaparecido por completo cualquier dejo de inflamación.

En caso que usted se encuentre analizando opciones para realizarse una cirugía de nariz en Rosario, lo invitamos a que nos visite en nuestro consultorio, donde nuestro equipo le brindará una atención especializada y adecuada a sus necesidades particulares.

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